Orígenes del Séptimo Arte: Cine entre 1918 y 1959 IV

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Orígenes del Séptimo Arte: Cine entre 1918 y 1959 IV

“El Cantante de Jazz” (Primer Film Sonoro)

Como todos los jueves, continuamos con nuestro recorrido particular por la historia del cine. Ya os adelantábamos la pasada semana que hoy trataríamos cómo era el cine de Estados Unidos entre los años que van desde 1918 y 1959, concretamente en los inicios del cine sonoro. Como veis, en este período se dieron muchos y grandes cambios en el mundo del cine y, por ello, lo hemos dividido en distintas partes, con el fin de no aburriros demasiado. El tema de hoy también es muy amplio, así trataremos cómo era el cine estadounidense en esta época en tres partes. Hoy os explicaremos los orígenes del cine sonoro en Estados Unidos y trataremos su problemática y los cambios más significativos que se produjeron en este período.

Cuando todo estaba preparado para lanzar al mercado la primera película sonora de la historia, surgió en Estados Unidos una problemática importante. Fue en 1927, cuando sale a la luz el primer film hablado en Estados Unidos, “El Cantante de Jazz”, de Alan Corsland. A partir de ese momento, se va a producir una problemática que afectará a los directores de cine, dividiéndolos en 2 grupos:

Los directores Prosonoro, entre los que destacó Walter Ruttmann, alemán y pintor que se centró en la elaboración del estilo artístico abstracto geométrico. En Alemania, hizo un cine experimental que consistió en filmar su propia pintura, por lo que fue reconocido como el director del Cine Geométrico Abstracto. Se trasladó a Estados Unidos y, en 1930, llevó a cabo un documental llamado “Week-end” que dura unos 20 minutos. Éste es considerado como un gran manifiesto en favor del cine sonoro ya que, durante todo el documental, la pantalla permanece en negro y sólo se oyen sonidos que el espectador debe identificar.

Lo cierto es que la gran mayoría de los directores de cine se situaron en contra del cine sonoro. Serguéi Eisenstein, del que ya hemos hablado en más de una ocasión, junto con otros directores de cine redactaron, en 1928, el primer manifiesto del cine sonoro. En él se mostraban totalmente en contra de esta nueva forma de hacer cine y se argumentaba el peligro que traía consigo, porque el sonoro acabaría o limitaría el montaje, un elemento fundamental en el ámbito cinematográfico.

También se mostró en contra Charles Chaplin, que consideró que el cine era el arte de la pantomima y el cine sonoro iba a acabar con él. Además, Chaplin juró que nunca participaría en una película sonora o, que si lo hacía, actuaría como un personaje mudo. Finalmente, no cumplió su palabra, y menos mal, aunque la mantuvo durante mucho tiempo. No fue hasta 1940 que Charles Chaplin protagonizó un film sonoro, la película en cuestión fue “El Gran Dictador”, uno de mis films favoritos si me permitís decirlo.

Los actores y actrices también se posicionaron, en su gran mayoría, en contra de este nuevo cine ya que les obligaba a actuar de una forma diferente a la que estaban acostumbrados.

Respecto a los cambios más significativos, que tuvieron lugar con el nacimiento del cine sonoro, se produjeron en todos los aspectos cinematográficos.

En el ámbito técnico, por ejemplo, el cine sonoro exigía menos planos que el cine mudo, porque podían eliminarse todos los planos meramente descriptivos de acción y podían sustituirse ya por palabras. Además, el cine sonoro permitía planos más largos, pudiendo llegar, incluso, al plano secuencial, plano específico del cine sonoro. A su vez, se producían menos cortes que en el cine mudo ya que no son necesarios los letreros. En general, hay menos montaje por lo que, en cierta medida, se cumplió el miedo que tenía Eisenstein. Se trata, pues, de un cine menos expresivo y menos visual, lo que provocó la sustitución de géneros cinematográficos.

Respecto a esta suplantación de géneros hay que tener en cuenta que, en el cine de Estados Unidos antes de 1927, el género por excelencia fue el cómico. Un género que se denominó como “cómico de pastelería”, porque en muchas escenas utilizaban el recurso de tirarse tartas unos a otros para provocar la risa. Este género tuvo estrellas muy importantes como: Larry Semon, Buster Keaton, Harold Cloyd… Poco a poco, este género cómico va desapareciendo porque, cada vez, era menos aceptado.

Sin embargo, sí se mantuvo un género cómico con algo más de efecto visual, concretamente es el cine que desarrollaron los Hermanos Marx y Charles Chaplin, con su personaje de Charlot.



“Sopa de Ganso”

En cuanto a los primeros, el humor se encuentra en las palabras, es decir, en el diálogo absurdo. Es lo que más tarde se denominó como “humor inglés”. En 1933, llevaron a cabo su obra maestra, “Sopa de Ganso”, que, en esta época, fue un fracaso comercial total. Por ello, modificaron algo su estilo: mantuvieron el humor surrealista y los equívocos en los diálogos, pero añadieron canciones, números musicales e intrigas amorosas. En 1935, crearon “Una Noche en la Ópera”, que contiene todos sus nuevos estilos y se convirtió en un gran éxito.



“El Gran Dictador”

El personaje de Charlot siguió teniendo un gran apogeo porque hacía reir, aunque en sus entrañas tuviera una crítica social. Algunas de las más destacadas son “El Chico” (1921), “La Quimera del Oro” (1925), “Luces de la Ciudad” (1931) y “Tiempos Modernos” (1935). A partir del año 1940, Charles Chaplin da un giro radical con “El Gran Dictador”. Con este film desaparece Charlot y Chaplin toma dos nuevos papeles: La parodia de Adolf Hitler y un barbero perseguido por las llamadas “SS”. Con ello, se pone fin a la crítica social y se da un paso más, hacia la crítica política. El personaje de Charlot influirá después en el cine americanode los años 40. Por esas fechas, el cine vuelve a tratar la crítica social, pero sin comicidad. Algunos de los directores que trabajaron este cine fueron Orson Welles con “Ciudadano Kane” (1940), John Ford con “Las Uvas de la Ira” (1940) o “Qué Verde era mi Valle” (1941).

En los años 30 y 40, el género cinematográfico más destacado fue el musical. Éste poseía unas características específicas:

– Todas ellas tienen un argumento muy pobre y funcionan como una excusa para dar entrada a los números musicales.

– Desarrollaban escenografías espectaculares y destacan el protagonismo de los suelos y las escaleras.

– Se utilizaba bastante el plano cenital y el plano picado.

– Contaban siempre con un escenógrafo.

La pareja de baile más importante de aquellos tiempos fue la formada por Fred Astaire y Ginger Rogers. A partir de los años 40 y 50, el musical norteamericano entra en decadencia y es sustituido por la comedia, el cine negro y la crítica social, pero vuelve a resurgir a finales de los años 50 y principios de los 60. Es en estas fechas cuando el género musical introduce nuevos cambios. Primero hay que tener presente que este género nació con el surgimiento del cine sonoro, mientras que el desarrollo de los nuevos musicales surge con un objetivo claro: Difundir un cine de evasión que no tenga carga ideológica.



“West Side Story”

Estos segundos musicales tienen mucho más argumento y la figura estrella es Gene Kelly en, por ejemplo, “Cantando Bajo la Lluvia”. El musical alcanza su punto máximo con el estreno de “West Site Story”, en 1961, que estuvo 6 años ininterrumpidos en la cartelera del mismo cine que se estrenó. Este film tenía algunos elementos novedosos: Se rodó íntegramente en las calles de Nueva York y se plantea el problema de la marginalidad de los hispanos.

El musical siempre es un clásico, aunque haya dejado de ser un género principal. Además, se dice que es un género que se ofrece a los espectadores en épocas de crisis ideológicas.

Hasta aquí nuestro el recorrido de hoy. La próxima semana seguiremos con el Cine Americano entre 1918 y 1959, pero nos centraremos en la gran industria norteamericana y los nuevos géneros cinematográficos de una forma más extensa. Seguid disfrutando del cine.

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Categorías: Historia del cine


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