Orígenes del Séptimo Arte: Cine entre 1918 y 1959 II

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La escena mítica de la película “Un Perro Andaluz” de Buñuel

Como cada jueves, hacemos un repaso por la Historia del Cine. Hoy nos vamos a centrar en el cine surrealista y resaltaremos la figura de Luis Buñuel, uno de los máximos exponentes en la historia del cine español.

Como recordaréis, la pasada semana os informamos de que, en los próximos días, íbamos a centrarnos en el Cine en el período de Entreguerras y sus fechas posteriores, es decir, el cine entre los años 1918 y 1959. Como se trata de una época muy extensa, vamos a dividir este período en varias partes. La semana pasada hacíamos mención al Cine Expresionista Alemán y decíamos que, durante estos años existieron distintos movimientos o escuelas cinematográficas, aquellas que tienen relación con movimientos artísticos de vanguardia, como el Cine Expresionista Alemán, ya tratado el jueves pasado, y el Cine Surrealista, y movimientos cinematográficos que son vanguardistas por ellos mismos, es decir, no tenían relación directa con movimientos artísticos, son nuevos y revolucionarios, como el Cine Revolucionario Soviético.

Bien, pues hoy vamos a centarnos en el Cine Surrealista. Para comenzar a hablar de este movimiento cinematográfico, hemos de destacar al director español, Luis Buñuel ya que “Un Perro Andaluz”, se ha convertido en la obra cumbre del Cine Surrealista.

La película en cuestión nació en el año 1929 y, Luis Buñuel contó con la colaboración de Salvador Dalí. De hecho, el guión del film lo elaboraron entre los dos. La idea de “Un Perro Andaluz” surgió de una mera anécdota, pero tuvo un enorme calado. Dalí y Buñuel pasaban los días de Navidad en el hogar de Dalí, situado en Cadaqués (Girona). Una mañana, ambos se levantan y comienzan a desayunar. En ese momento, Dalí le comenta a Buñuel un extraño sueño que ha tenido por la noche: Su mano se covertía en un hormiguero del que salían contínuamente hormigas. Casualmente, Buñuel explica a Dalí que, él también, ha tenido un sueño muy raro: Un hombre, con una navaja de afeitar, cortaba el ojo de una mujer. A partir de ambos sueños, estos dos artistas deciden crear una película que dará lugar a “Un Perro Andaluz”.

En este film, la participación de Dalí se limitó a colaborar en el guión e interpretar a uno de los hermanos maristas que aparecen en la película. Además, decoró los burros putrefactos que se pueden ver en el film.

La aparición de los burros putrefactos fue una iniciativa de Luis Buñuel, ya que quiso rendir homenaje a su pueblo (Calanda). Buñuel, cuando era sólo un niño, vió muchas veces cómo morían los burros y los animales en los campos de su tierra natal porque no podían alimentarles y quiso rememorar ese recuerdo. A su vez, este aspecto se ha configurado como muy propio de la estética de Dalí ya que éste representó mucho “la carroña” de la sociedad.

Luis Buñuel siempre criticó a Salvador Dalí por su escasa participación en la película, ya que sólo acudió un día de los quince que duró el rodaje, sólo apareció para filmar la escena que protagonizaba. Aún así, el film es muy Daliniano. Ello queda patente en la aparición de las hormigas y los insectos en varias escenas, no sólo por el sueño que tuvo el pintor, sino porque a éste le aterraban los insectos.

“Un Perro Andaluz” fue la primera película que dirigió Luis Buñuel y, en ella, marca una serie de características que repetirá en sus siguientes films:

– Distribuye la narración en 3 partes: Esta características suelen repetirse en todas sus películas, pero en “Un Perro Andaluz” quedan perfectamente marcadas. La primera parte hace alusión al prólogo o introducción, ésta es muy corta y, normalmente, no tiene nada que ver con la segunda parte y es tremendamente impactante (en “Un Perro Andaluz” esta parte corresponde al momento en que el protagonista corta el ojo de la mujer que, en realidad, es un ojo afeitado de vaca). La segunda parte corresponde al desarrollo, es decir, es el momento en que trascurre el argumento de la película y es la parte más larga. Por último, la tercera parte se corresponde con la conclusión o epílogo, ésta es bastante corta, inesperada y chocante.

– Hay una crítica contínua a la Iglesia. En el caso de la película que hoy analizamos, aparecen hermanos maristas como represores del acercamiento sexual.

– La provocación es otra de las características. Buñuel pretende llamar la atención del público y lo hace, en este film, con la secuencia en la que el protagonista, que es él mismo, observa la luna y, finalmente, rasga el ojo de la mujer. Los expertos que han analizado esta secuencia, afirman que parece que Buñuel pretende decir al espectador que desea acabar con el ojo pasivo y sustituirlo por un ojo crítico. Lo cierto, es que esta escena produce inquietud en el público y predispone a meterse más en la segunda parte de la película. Buñuel engaña un poco al espectador, ya que éste al inicio del film considera que la película va a seguir esa línea, pero no es así.

– También existe en la película un ataque a la cultura reconocida del momento.

“Un Perro Andaluz” es una película polémica de principio a fin y es curioso el nombre del film ya que el título no tiene nada que ver con el argumento de la película. Perro Andaluz fue el mote que Buñuel y Dalí dieron a Federico García Lorca en la Residencia de Estudiantes de Madrid. Aunque Buñuel negó siempre este hecho, Lorca se sintió aludido y, por ello, decidió no ver nunca la película.

El film más polémico de Buñuel, y uno de los más importantes de la historia del cine español, se estrenó en junio de 1929 en París, sin la presencia de su supuesto amigo Lorca. A la primera exhibición acudieron grandes intelectuales, literatos y pintores de la época y se mantuvo en cartelera durante 9 meses en la misma sala, con lleno diario, por lo que se convirtió en todo un gran éxito comercial.

“Un Perro Andaluz” es un film rompedor en todos los sentidos. Primero, la acción no transcurre de manera lineal, sino que el tiempo va hacia delante y hacia atrás porque lo que rige la narración es la asociación de ideas. No debemos olvidar que estamos hablando de surrealismo y, en esta corriente, era muy importante el subconsciente, los sueños… Esta técnica de narrar fue denominada por Buñuel como “Decoupage” y hace referencia a la manera de narrar según el funcionamiento de la mente humana, a partir de la asociación de ideas.

En ella, se observa también la calidad de un gran cineasta. Buñuel utiliza un lenguaje cinematográfico perfecto ya que alterna el montaje alterno y paralelo, usa el plano picado con un valor simbólico para marcar las distancias, utiliza también los encadenados… Algo importante en esta película es la música que se incorporó cuando nace el cine sonoro. Buñuel deseaba que se armonizara el film con un tango y, de hecho, la película estaba pensada para ello porque los personajes parece que bailen ese tango, es decir, encajan perfectamente el movimiento de las imágenes y la música.


https://www.youtube.com/watch?v=76-d1gKmyM4

La idea principal de “Un Perro Andaluz” es la represión sexual. Se ve en ella la imposiblidad del amor carnal con muchos símbolos, por ejemplo, la axila femenina hace referencia al sexo de la mujer; el erizo, representa la imposibilidad carnal; y el mimo que aparece con un palo y una mano cortada en el suelo, representa la masturbación. La boca de ambos personajes, hace alusión a la sexualidad y los hermanos maristas hacen referencia, también, a la represión sexual.

Por fin, vemos la liberación de los personajes: La mujer llega a la liberación por iniciativa propia (pintando sus labios, saliendo de la habitación y apareciendo en la playa, donde besa ya al hombre) y el hombre se libera cuando mata a su padre, en esta escena se observa la influencia del psiquiatra y psicólogo Sigmund Freud ya que se representa el conocido complejo de Edipo.

Al final de la película aparece una fotografía fija en la que los personajes se muestran enterrados y separados en la arena. La lectura final es que todos quedamos enterrados en el pasado, éste nos marca y somos consecuencia de él.

Buñuel organizó la película en 5 partes, cada una de ellas se especifica con un letrero diferente: Érase una vez…, 8 años después…, A las 3 de la madrugada…, 16 años antes… y En primavera. Así, combina diferentes mediciones del tiempo. También rompe el raccord, y es una película confusa y de difícil entendimiento porque no es lo que Buñuel y Dalí pretenden.

A su vez, todos los papeles de la película son interpretados por los mismos personajes, algo que ayuda a esa confusión. El mensaje que el director y el pintor dieron de esta película fue claro: El objetivo de este film no es ser comprendida. Esta película se ve y, lo único que nos podemos plantear después de verla, es si nos ha gustado o no.

“Un Perro Andaluz” se prohibió en España durante todo el franquismo y, hasta el año 1977, no se pudo disfrutar de ella. Este film consagró a Luis Buñuel como uno de los máximos representantes del surrealismo en el cine. Si no la habéis visto, y tenéis la posibilidad de acceder a ella, no dudéis en verla porque es apasionante y peculiar.

Hasta aquí el repaso de la Historia del Cine de este jueves. La próxima semana abordaremos cómo era el Cine Revolucionario Soviético. Y no lo olvidéis, gozad del cine al máximo porque un arte como este merece disfrutarlo hasta el infinito.

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Categorías: Historia del cine


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