Crítica de Furia de Titanes

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No sé porqué Hollywood tiene la fea costumbre de desfigurar la literatura clásica. Ya lo hizo en el 2004 con Troya, cuando la historia de aquel film, difícil de tragar por otro lado, apenas tuvo algo que ver con su inspiración literaria.

Furia de Titanes


Al igual que sus predecesores, me parece que Furia de Titanes ofrece más de lo mismo, sustituyendo la magia de la literatura clásica con la magia de del 3D. Sin embargo, desde mi punto de vista, creo que ni siquiera el buen hacer de unos espectaculares efectos especiales palían una mala cinta.

Hay una versión original de Furia de Titantes que tiene su origen en los años 80. En aquella ocasión contó con uno de los grandes maestros de los efectos especiales, Ray Harryhausen. La versión que tenemos ahora en los cines trata de recrear con la última teconología los mitos griegos. La verdad que es una de las pocas cosas que se salvan de la película.

Hay algunas imágenes impresionantes, sobre todo el Monte Olimpo, la sede de los dioses. Sam Wothington interpreta a Perseo, el hijo de un Zeus protagonizado por Liam Neeson, quien se encuentra de viaje para salvar a la ciudad de Argos del montruo Kraken antes de que los dioses se desaten contra los seres humanos por no adorarles.

Como véis, el elenco de actores es muy bueno, y las imágenes en 3D es lo que salvan a la película, sobre todo desde el punto de vista llamativo y de impacto visual.

Sin embargo, uno se da cuenta que en realidad todo el trabajo lo han volcado en esas imágenes, porque el guión no tiene peso importante en la historia. Tenemos que aceptar sin poder apoyarnos en nada que los humanos tienen buenas razones para desafiar a los dioses, lo mismo que tenemos que entender que Perseo quiera vengar a su familia sin más.

Pero es más, a pesar de todos los peligros a los que parecen enfrentarse los personajes, nunca te da la sensación real de ese peligro, no estamos en tensión en la sala del cine, lo que convierte a Furia de Titanes en una película realmente aburrida, una versión más de muy buenas imágenes, intentando llamar la atención con el impacto visual pero nada más.

Por cierto, una última recomendación: no ver la película en 3D, ya que apenas hay matices apreciables con respecto a la de 2D. Pagaréis más por vuestra entrada, y no será rentable.

Foto Vía Brechtbug



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